Lo que nunca sabrás de Jeong I-hyeon

05 agosto 2015


⇒ Lo que nunca sabrás
Autor: Jeong I-hyeon                  Páginas: 384
Editorial:                                 Género: Narrativa
ISBN: 9788466656368                Precio: 19,00€
Sang-ho y Ok-yeong son una acomodada pareja de Seúl, orgullosos del talento musical de su hija de diez años, Yu-ji. La niña toca el violín, es guapa, obediente y esforzada, pero habla poco y nunca sonríe.
Una tarde de domingo, Yu-ji desaparece sin dejar rastro. Su padre, en lugar de notificar a la policía de inmediato, contrata a un investigador privado más acostumbrado a resolver casos de espionaje industrial que a buscar niños desaparecidos.
¿Por qué razón el padre de Yu-ji quiere evitar una investigación oficial? Sus oscuros negocios con China ¿tendrán algo que ver con ello?
El telón de fondo de la novela es el distrito Gangnam, el barrio de Seúl que atrae a las clases altas de Corea. El estilo narrativo de Jeong I-hyeon, una autora muy popular en su país, combina la detectivesca atención al detalle con la sensibilidad de una poeta. Con Lo que nunca sabrás, ofrece a los lectores occidentales no solo una excelente historia de intriga, sino un espléndido retrato de la sociedad surcoreana.

Nada ni nadie habitualmente es lo que parece. Este pensamiento cobraba mayor fuerza a medida que leía el libro que os presento hoy, Lo que nunca sabrás, una propuesta procedente de Corea y de la mano de Ediciones B que parte de una trama más enrevesada de lo que sugiere la sinopsis. 

El inicio nos sitúa en Seúl en un domingo de mayo en el que unos niños hallan un cadáver flotando en el río. Un acontecimiento relegado al olvido cuando, en el segundo capítulo, cambia el foco narrativo para centrarse y presentarnos a la familia Kim, protagonista de la novela y también afectada por la inesperada desaparición de la hija menor, Yu-ji. La investigación no será fácil: no hay rastro de la niña y el padre no está dispuesto a involucrar a la policía en su búsqueda. ¿No os parece extraño? Pronto a la intriga planteada se le sumarán otra serie de incógnitas por esclarecer. 

Narrado en tercera persona y con un ritmo que va de menos a más, a lo largo de veintiocho capítulos vamos descubriendo como estos dos ejes que encontramos como punto de partida, a priori sin conexión alguna, tienen una estrecha relación. Las piezas del puzle, por tanto, encajan pero, como adelantaba, hay más piezas de las esperadas, dotándole cierto factor sorpresa a medida que avanza la historia. 

A ello contribuye también el perfil de los personajes, puesto que, como decía al inicio de la reseña, nadie es lo que parece. Difícilmente hay buenos y malos, todos muestran sus luces y sombras. Y aquí radica en mi opinión uno de sus puntos fuertes, Jeong I-hyeon presta especial atención a la psicología de sus personajes y los construye reales y complejos, con sus propios secretos y frentes abiertos, logrando desconcertar al lector. 

Asimismo, me ha parecido acertado que el narrador omnisciente dé voz a cada uno de los integrantes de la familia: el padre, la madre, los dos hijos mayores y la pequeña desaparecida. Alternando entre los distintos personajes, conocemos sus pensamientos y vivencias de primera mano. Al respecto, no obstante, he de reconocer que en las primeras páginas tuve dificultades con los nombres; me costaba distinguir quien era quien, pero afortunadamente el libro incluye un listado con los personajes y sus correspondientes roles que resulta de gran ayuda. 

Paralelamente, destaca el retrato que realiza de la sociedad coreana, embarcándonos en sus costumbres, tradiciones e incluso en las barreras y dificultades de convivencia existentes entre coreanos y chinos. En general, es una buena lectura y como tal he disfrutado de ella aunque, bajo mi punto de vista, para que la historia fuera más redonda le ha faltado un final menos precipitado y más profundización en algunos aspectos que, a mi modo de ver, se quedan en el aire. 

En definitiva, Lo que nunca sabrás está lejos de ser una mera y sencilla novela detectivesca. El telón de fondo invita a reflexionar acerca el rumbo que sigue la sociedad coreana sirviéndose de unos personajes con una doble faceta: la aparente y la real.